El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comunicó al primer ministro de Noruega, Jonas Gahr Støre, que ya no se siente “obligado a pensar únicamente en la paz”, luego de que el Comité Nobel no le otorgara el Premio Nobel de la Paz, distinción que ha buscado durante años.
De acuerdo con informaciones confirmadas por el propio Støre, el mensaje —de carácter extraoficial— vincula directamente la negativa del galardón con el endurecimiento de la postura estadounidense respecto a Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía de Dinamarca. Trump afirmó que, tras no recibir el premio pese a asegurar que “detuvo ocho guerras”, ahora se siente con mayor libertad para actuar en función de lo que considere “bueno y apropiado” para Estados Unidos.
El primer ministro noruego explicó que el mensaje fue recibido poco después de que él y el presidente de Finlandia manifestaran su rechazo a los anunciados aumentos arancelarios que Washington evalúa imponer a varios países europeos. Støre subrayó que el Premio Nobel de la Paz es otorgado por un comité independiente y no por el Gobierno de Noruega.
Las declaraciones de Trump se producen en medio de amenazas de imponer un arancel adicional del 10 % a productos europeos a partir del 1 de febrero, como represalia por la oposición al plan estadounidense de adquirir Groenlandia. Este escenario ha generado inquietud dentro de la OTAN, al plantear un conflicto inédito entre aliados.
En su mensaje, Trump cuestionó el derecho histórico de Dinamarca sobre Groenlandia y alegó que Copenhague no puede proteger el territorio de amenazas externas. Groenlandia se integró formalmente a Dinamarca en 1953, tras los procesos de descolonización posteriores a la Segunda Guerra Mundial, aunque mantiene autonomía interna, mientras la defensa y la política exterior dependen del Estado danés.
El mandatario estadounidense sostuvo además que ha hecho más que cualquier otro líder por la OTAN desde su fundación y que la seguridad global exige un “control total” de Groenlandia. Estas afirmaciones contrastan con la participación histórica de aliados europeos en conflictos liderados por Washington, incluidos los costos humanos asumidos por países como Dinamarca en Afganistán.
Desde Londres, el primer ministro británico destacó que Dinamarca es un aliado cercano y un miembro comprometido de la OTAN, resaltando la cooperación y los sacrificios compartidos dentro de la alianza.
En este contexto, el Comité Nobel otorgó el Premio Nobel de la Paz 2025 a la líder opositora venezolana María Corina Machado, quien recientemente entregó su medalla a Trump como gesto simbólico. No obstante, el Comité aclaró que, aunque la medalla física puede cambiar de manos, el reconocimiento oficial del Nobel es intransferible.
Las reacciones internacionales continúan, mientras analistas advierten que la combinación de presiones comerciales, disputas territoriales y retórica confrontacional podría tensar aún más las relaciones transatlánticas en un momento clave para la estabilidad global.

