A medida que la temporada 2025-2026 de la Liga de Béisbol Profesional de la República Dominicana (LIDOM) entra en su tramo decisivo, los equipos han comenzado a apoyarse con mayor énfasis en el talento nativo para definir la clasificación a la fase semifinal y trazar su ruta hacia el Round Robin.
Con la llegada de la segunda mitad de diciembre y la proximidad del cierre de la serie regular, la disponibilidad de jugadores importados y prospectos de organizaciones de Grandes Ligas disminuye considerablemente. En este escenario, los peloteros dominicanos asumen un rol protagónico en la producción ofensiva y en la estabilidad de las alineaciones.
Las Águilas Cibaeñas, actuales líderes del campeonato, combinan una base sólida de jugadores locales con el aporte puntual de importados que complementan su ofensiva. Mientras tanto, los Toros del Este han sostenido su rendimiento gracias a una alineación mayoritariamente criolla, reforzada por piezas específicas en posiciones clave.
En el caso de las Estrellas Orientales, la ofensiva integra figuras importadas de impacto junto al núcleo dominicano, buscando mantener consistencia en una tabla de posiciones altamente competitiva. Los Leones del Escogido y los Gigantes del Cibao, por su parte, han consolidado su ataque alrededor del material nativo, respaldados por refuerzos extranjeros que aportan profundidad.
Los Tigres del Licey también presentan una combinación equilibrada, donde el talento local se mezcla con jugadores versátiles que contribuyen tanto a la ofensiva como a la defensa, en un esfuerzo por mantenerse en la lucha por la clasificación.
Este patrón refleja una constante histórica del béisbol invernal dominicano: en los momentos cruciales de la temporada, el desempeño de los jugadores criollos suele ser determinante para definir los clasificados y el eventual campeón. Con el Round Robin en el horizonte, el talento local vuelve a colocarse en el centro de la escena competitiva.

