El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, respondió a cuestionamientos sobre el alcance de la operación que culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, aclarando por qué la acción no incluyó también a otras figuras clave del poder venezolano.
Rubio explicó que la no detención de Diosdado Cabello y del ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, respondió a la alta complejidad logística y operativa que implican este tipo de acciones militares de alto riesgo.
“No es fácil aterrizar un helicóptero en medio de la base militar más grande, derribar una puerta, detener a una persona y sacarla del lugar”, afirmó el jefe de la diplomacia estadounidense, al detallar las limitaciones tácticas enfrentadas durante la operación.
Rubio señaló que ejecutar detenciones simultáneas en distintos puntos estratégicos habría incrementado de manera considerable los riesgos, tanto para las fuerzas desplegadas como para la población civil, razón por la cual se optó por una operación focalizada.
El funcionario sostuvo que este tipo de decisiones se toman con base en evaluaciones de seguridad, inteligencia y viabilidad operativa, priorizando la reducción de daños colaterales y el control efectivo de la situación.
Las declaraciones se producen en medio de un amplio debate internacional sobre las acciones emprendidas por Estados Unidos en Venezuela y el futuro del liderazgo político y militar del país suramericano.

