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Friday, 26 de June 2026

Salud Sociales

Dormir tarde puede costarte el corazón: estudio alerta mayor riesgo cardiovascular en mujeres noctámbulas

Los adultos de mediana edad y mayores que se identifican como noctámbulos, en especial las mujeres, presentan peor salud cardiovascular en comparación con quienes son más diurnos y activos durante el día, de acuerdo con un estudio publicado en el Journal of the American Heart Association, publicación oficial de la American Heart Association.

La investigación analizó datos de más de 300,000 adultos, con una edad media de 57 años, procedentes del Biobanco del Reino Unido, una de las bases biomédicas más completas del mundo. El objetivo fue evaluar cómo los cronotipos —la preferencia natural de una persona por dormir y estar activa en determinados horarios— influyen en la salud del corazón.

Del total de participantes, cerca del 8 % se definió como “definitivamente vespertino”, es decir, personas que se acuestan muy tarde y concentran su actividad al final del día. En contraste, casi una cuarta parte se identificó como “definitivamente matutina”, con mayor actividad temprana y horarios de sueño más adelantados. El 67 % restante fue clasificado como cronotipo intermedio.

La salud cardiovascular se evaluó mediante indicadores como dieta, actividad física, consumo de tabaco, calidad del sueño, peso corporal, colesterol, niveles de azúcar en sangre y presión arterial. Los resultados revelaron que, en comparación con los cronotipos intermedios, las personas noctámbulas presentaron un 79 % más de probabilidades de tener una salud cardiovascular deficiente.

Además, durante un seguimiento promedio de 14 años, los participantes con cronotipo vespertino mostraron un 16 % más de riesgo de sufrir un infarto o un accidente cerebrovascular. El impacto fue aún más marcado en mujeres, quienes registraron peores puntuaciones de salud cardíaca que los hombres con el mismo patrón de sueño.

Según explicó Sina Kianersi, autor principal del estudio e investigador en el Brigham and Women’s Hospital y la Escuela de Medicina de Harvard, este mayor riesgo se debe en gran parte a la desalineación circadiana, una falta de sincronía entre el reloj biológico interno y los ciclos naturales de luz y actividad diaria. Esta desalineación suele asociarse con peor calidad de la dieta, mayor consumo de nicotina y sueño inadecuado o irregular.

En contraste, las personas matutinas mostraron una prevalencia 5 % menor de mala salud cardiovascular en comparación con los demás grupos.

Aunque los resultados evidencian un mayor riesgo para los noctámbulos, los expertos subrayan que no todo son malas noticias. Kristen Knutson, presidenta de la declaración científica 2025 de la American Heart Association, destacó que gran parte del riesgo está vinculado a hábitos modificables, como el tabaquismo y la higiene del sueño, lo que abre la puerta a mejoras concretas en la salud cardiovascular.

Finalmente, los autores señalaron algunas limitaciones del estudio, entre ellas que la mayoría de los participantes eran personas blancas y relativamente más saludables que la población general, y que el cronotipo fue autoinformado y medido solo una vez. Aun así, los hallazgos refuerzan la importancia de considerar los ritmos biológicos individuales en la prevención y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares.