La posible explotación de tierras raras en la República Dominicana ha abierto un debate estratégico sobre con quién debe el país negociar estos recursos clave para la tecnología, la energía y la defensa. En medio de un escenario global competitivo, la discusión apunta a tres actores principales: Estados Unidos, China y Rusia.
Expertos señalan que estos minerales son esenciales para la fabricación de baterías, semiconductores, imanes de alta potencia y equipos de energías renovables. La decisión de negociación impactaría directamente en inversión extranjera, transferencia tecnológica, seguridad nacional y posicionamiento geopolítico del país.
Mientras algunos sectores destacan la cercanía histórica y los marcos de cooperación con Estados Unidos, otros subrayan la capacidad financiera y la experiencia industrial de China, así como el interés estratégico de Rusia en mercados emergentes. El Gobierno aún no ha fijado una posición oficial, pero la conversación pública avanza.

