Por primera vez en la historia del espectáculo deportivo más visto del mundo, un artista latino asume el rol de protagonista absoluto del show musical del Super Bowl, marcando un hito cultural sin precedentes en la industria del entretenimiento global.
El artista puertorriqueño Bad Bunny, conocido mundialmente como “El Conejo Malo”, encabezará el espectáculo del próximo 8 de febrero, no como invitado ni como parte de un elenco compartido, sino como figura central del evento.
Su ascenso meteórico ha redefinido las reglas del mercado musical internacional. Con récords históricos de reproducciones en plataformas digitales, giras mundiales con entradas agotadas y una influencia transversal en la moda y la cultura popular, Bad Bunny ha consolidado el español como un idioma dominante en la música global.
La decisión de colocarlo como eje principal del Super Bowl representa mucho más que un reconocimiento comercial. Simboliza un cambio cultural profundo: la música latina deja de ocupar espacios secundarios para posicionarse en el centro de los escenarios más influyentes del planeta.
Analistas de la industria coinciden en que este momento marca una nueva etapa en la relación entre la cultura latina y los grandes eventos internacionales, reflejando el peso demográfico, económico y creativo de una audiencia global que ya no puede ser ignorada.
Con este paso histórico, el Super Bowl no solo amplía su alcance cultural, sino que reconoce formalmente el impacto que la música latina ejerce hoy en la narrativa del entretenimiento mundial.

