La designación de Alfonso Rodríguez Tejada como nuevo administrador general de la Empresa de Transmisión Eléctrica Dominicana (ETED), luego del apagón general del 11 de noviembre, generó reacciones encontradas entre los distintos sectores políticos del país.
Desde el oficialismo, legisladores del Partido Revolucionario Moderno (PRM) defendieron los ajustes realizados por el presidente Luis Abinader, asegurando que forman parte de las medidas necesarias para fortalecer la gestión del sistema eléctrico nacional.
Sin embargo, dirigentes de oposición calificaron la situación como un reflejo de fallas más profundas. El delegado político del Partido de la Liberación Dominicana (PLD), Danilo Díaz, criticó fuertemente la actuación gubernamental, asegurando que el país enfrenta las consecuencias de una “improvisación monumental” y de la falta de continuidad en políticas públicas que según afirmó habían sido exitosas.
Por su parte, el diputado de la Fuerza del Pueblo (FP), José Alberto Jiménez, consideró que la sustitución de un solo funcionario no resolverá los problemas estructurales del sistema energético. Afirmó que, debido a la sucesión de fallos, el Gobierno “tendrá que cambiar todo el gabinete completo y todos los ministros” para enfrentar eficazmente la situación.
Las declaraciones de ambos líderes opositores se producen en un momento en que la población exige respuestas claras y soluciones sostenibles para evitar que incidentes como el apagón nacional se repitan.

